15 de mayo de 2014

Una universidad para los niños

Escoja cualquier tema que domine. Ahora piense cómo se lo explicaría a un grupo de niños. Repare en la necesidad de captar su curiosidad, en que es indispensable que el lenguaje sea accesible, en que debe disponer de ejemplos eficaces o de anécdotas divertidas, en que la charla no puede ser ni complicada (no entenderían), ni fácil, porque se aburrirían.



Un ejercicio similar se plantearon ocho científicos de la Universidad de Tubinga y pasaron la prueba ante un exigente jurado infantil. Un arqueólogo, un antropólogo cultural, un mineralogista, un patólogo, un pedagogo, un islamólogo, un paleontólogo y un economista afrontaron temas como por qué se extinguieron los dinosaurios, por qué nos reimos de los chistes o a qué se debe la erupción de los volcanes, logrando un serio y estimulante resultado. Cabe añadir, el mérito tanto de las ilustraciones, atractivas y sugerentes, como de la traducción, de Gonzalo Djembé, que contextualiza el libro al ámbito español. 

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