14 de marzo de 2013

Los discurshows: una nueva forma de ver las ciencias

Desde que las asignaturas como matemáticas, física o química existen, han sido consideradas las más difíciles y tediosas de todas las que nos ha tocado estudiar. Siempre había unos cuantos elegidos capaces de tragar con ellas por razones inexplicables; pero, para el resto de la clase, eran solo la tarea más difícil de sacar y la más aburrida. Ahora, una nueva iniciativa pretende acercarnos a las ciencias de una manera divertida e inolvidable; con charlas cómicas, conferencias casi teatrales y explicaciones anecdóticas. Si aun no has oído hablar de los discurshows, pon atención porque querrás saber más.



Ya no se trata de memorizar compuestos de nombres rimbombantes, ni de romperse la cabeza contra la pared para resolver una ecuación. Como decía Confucio , se trata de aprender de verdad hechos y conocimientos de una forma que jamás olvidaremos: "Me lo mostraron y lo olvidé, lo vi y lo entendí, lo hice y lo aprendí". Quizá porque, en un mundo en el que cada vez hay más frentes abiertos, en el que todo puede encontrarse en internet y lo aburrido pasa rápidamente de la vista de los jóvenes para posarse en cualquier otra cuestión; la ciencia y todo aquello que no resulta especialmente vistoso o llamativo a primera vista se ve obligado a buscar nuevas formas de dar a conocer todo lo llamativo que no se encuentra aparentemente pero si contiene en su interior. 

El objetivo de los café show y los discurshow es "divulgar conocimiento de una manera atractiva y divertida". Sin embargo, la primera duda que surge al conocer esta iniciativa no es su propósito, sino su definición. ¿Se trata de una cafetería llena de científicos, un discurso que en realidad es un espectáculo? Las dos hipótesis son correctas, pero con matices. 

Si nos ponemos exactos (como las ciencias), podríamos decir que Los Cafés científicos  (también llamados Café teatros científicos) consisten simplemente en charlas o discusiones ubicadas en una cafetería, un bar o un local, que son animadas por un actor. En ellas, personas no acostumbradas a este tipo de debates pueden hablar con científicos reputados, siempre con la premisa de pasarlo bien, sin perder el rigor acorde al tema. Éstos pueden referirse a tres cuestiones determinadas: Matemáticas y neurociencia, Ecología y evolución y Física y neurociencia. Los nombres pueden echarnos para atrás a primera vista, pero después de ver estos debates dad por seguro que acabaréis considerándolo algo incluso fácil.

Los Discurshows, sin embargo, no se basan tanto en la idea del debate (que también incluyen dentro de su programa), sino en la explicación de determinados temas, normalmente espinosos o complicados, a una audiencia formada generalmente por estudiantes interesados en las ciencias. Estos discursos los realiza un autor que se sirve de artimañas, anécdotas y trucos teatrales para amenizar la cuestión a debatir. 

Una vez ya sabemos en qué consisten este tipo de reuniones, solo nos queda informarnos de cómo unirnos a ellas. Es aquí cuando tenemos que dar la mala noticia: la mayor parte de estos discurshows empezaron a desarrollarse y se encuentran sobre todo en Galicia. Mala noticia para el resto de comunidades autónomas, claro, no para los gallegos. Aun así, podemos encontrar otras iniciativas, en Madrid por ejemplo, también basadas en el concepto de aprender con diversión, como la "Ciencia con chocolate".

"Todos tenemos alguna idea sobre quién fue Darwin…" así empieza la presentación de Matarratas Darwin, un discurshow en el que un actor nos contará cómo este personaje, a bordo de un barco de nombre Beagle, desarrolló sus teorías más famosas; un viaje lleno de misterios, en el que dos de sus capitanes se suicidaron. Esta génesis nos da la clave de los discurshows: una historia cuya trama nos deja atrapados y deseando conocer más; en la que también se incluyen conocimientos relacionados con las materias más áridas de la ciencia.

Mientras, los cafés teatros científicos funcionan de un modo distinto: se monta dentro del local un proyector o un ordenador en el que, al principio de la reunión, se visionará un video que pretenderá introducirnos en la charla y llenarnos de curiosidad. A continuación, los propios protagonistas de la charla repartirán invitaciones a consumiciones y demás entre los participantes y espectadores. Ya creado el ambiente, un actor representará un monólogo introductorio sobre el tema, debatiendo después con los científicos invitados y tratando de acercarles y hacer partícipe al público. Durante la charla el actor seguirá presente, representando alguna pequeña actuación en momentos concretos para llamar la atención del público, e incluso haciéndoles participar.

La llamada "Ciencia con chocolate", por otro lado, es una iniciativa desarrollada en este caso en Madrid, en algunas chocolaterías Valor del centro de la ciudad.  En ellas también se trata de dar a conocer diversos temas científicos aparentemente áridos e incomprensibles a una audiencia bien dispuesta; cómo no estarlo, por otro lado, con una gran taza de chocolate en la mano.

No es la única iniciativa basada en los mismos conceptos que los Café-teatro-científicos y los Discurshows. Como ya hemos dicho, ahora la originalidad y la diversión forman parte intrínseca del proceso educativo; dejando obsoletos los métodos tradicionales basados en la memorización sin sentido de palabras incomprensibles. Ahora la ciencia es algo que hay que vivir.

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