9 de junio de 2012

Ferias y mercados en la España medieval

La diferencia básica entre ferias y mercados radica en la periodicidad y magnitud. Las ferias solía ser anuales, con una duración de más de una semana y el tipo de producto podía venir tanto de las zonas cercanas, como ser mercancías que recorrían grandes distancias. Estas materias pueden ser desde paños, lienzos, piedras preciosas o joyas, a productos más típicos como leña, hortalizas, carnes y pescados. En muchas ocasiones se negocia al por mayor con grandes partidas de materiales.

 
Los mercados en cambio suelen durar un día y se celebran semanalmente, mercadeando los excedentes de los campos cercanos y en ocasiones productos venidos de afuera. Pero la función principal es la de abastecer a la población de productos básicos, que generalmente proceden de las cercanías.

Tanto ferias como mercados fueron fomentados por reyes y señores. Esto supondrá una activación económica que beneficiará monetariamente a los estamentos superiores a través del cobro de impuestos.

Los mercados

La economía entre los siglos IX-XIII es predominantemente agroganadera, pero comienzan a desarrollarse una actividad comercial que se desarrolla en los mercados. La implantación de la moneda como forma de pago más utilizado va a influir positivamente en la aparición de estos mercados. El Camino de Santiago actúa como un elemento favorecedor con la llegada de mercaderes, que dan impulso a la economía. Otro factor decisivo es la activación de la vida urbana. La concentración de población en las localidades provoca la necesidad de abastecer de materias primas a la ciudad. Los mercados terminan convirtiéndose en permanentes o Azoques, que posibilitan intercambios y relaciones. Con el tiempo despuntará un mercado de larga distancia con productos traídos del mundo musulmán y franco. Van a contar con la protección de los reyes. Solían celebrarse semanalmente.
 
Las ferias

Las ferias se documentan a partir del siglo X en torno al Camino de Santiago. Éstas perviven gracias a los beneficios que les conceden los reyes a lo largo de la edad media. Tienen un factor económico muy importante, reyes y señores concedieron ferias a las ciudades más importantes, otorgándolas exenciones. La actividad ferial está regulada con puntos de ventas y dispensas a todos aquellos que acuden a la feria. La corona o los señores que promovían la feria garantizaban la seguridad en ella. Estas actividades feriales se multiplican en los núcleos urbanos conquistados. Fuente: soriamedieval.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario