4 de agosto de 2011

Los mapas antiguos

"El sexto planeta era diez veces más grande. Estaba habitado por un anciano que escribía grandes libros.

-¡Anda, un explorador! -exclamó cuando divisó al principito.

Éste se sentó sobre la mesa y reposó un poco. ¡Había viajado ya tanto!

De dónde vienes tú? -le preguntó el anciano.
-¿Qué libro es ese tan grande? -preguntó a su vez el principito-. ¿Qué hace usted aquí?
-Soy geógrafo -dijo el anciano.
-¿Y qué es un geógrafo?
-Es un sabio que sabe donde están los mares, los ríos, las ciudades, las montañas y los desiertos.
-Eso es muy interesante -dijo el principito-. ¡Y es un verdadero oficio!

Dirigió una mirada a su alrededor sobre el planeta del geógrafo; nunca había visto un planeta tan majestuoso.

-Es muy hermoso su planeta. ¿Hay océanos aquí?
-No puedo saberlo -dijo el geógrafo.
-¡Ah! (El principito se sintió decepcionado). ¿Y montañas?
-No puedo saberlo -repitió el geógrafo.
-¿Y ciudades, ríos y desiertos?
-Tampoco puedo saberlo.
-¡Pero usted es geógrafo!
-Exactamente -dijo el geógrafo-, pero no soy explorador, ni tengo exploradores que me informen. El geógrafo no puede estar de acá para allá contando las ciudades, los ríos, las montañas, los océanos y los desiertos; es demasiado importante para deambular por ahí. Se queda en su despacho y allí recibe a los exploradores. Les interroga y toma nota de sus informes. Si los informes de alguno de ellos le parecen interesantes, manda hacer una investigación sobre la moralidad del explorador.
-¿Para qué?
-Un explorador que mintiera sería una catástrofe para los libros de geografía. Y también lo sería un explorador que bebiera demasiado.
-¿Por qué? -preguntó el principito.
-Porque los borrachos ven doble y el geógrafo pondría dos montañas donde sólo habría una.
-Conozco a alguien -dijo el principito-, que sería un mal explorador.
-Es posible. Cuando se está convencído de que la moralidad del explorador es buena, se hace una investigación sobre su descubrimiento.
-¿ Se va a ver?
-No, eso sería demasiado complicado. Se exige al explorador que suministre pruebas. Por ejemplo, si se trata del descubrimiento de una gran montaña, se le pide que traiga grandes piedras.

Súbitamente el geógrafo se sintió emocionado:

-Pero... ¡tú vienes de muy lejos! ¡Tú eres un explorador! Vas a describirme tu planeta.

Y el geógrafo abriendo su regístro afiló su lápiz. Los relatos de los exploradores se escriben primero con lápiz. Se espera que el explorador presente sus pruebas para pasarlos a tinta.

-¿Y bien? -interrogó el geógrafo.
-¡Oh! Mi tierra -dijo el principito- no es interesante, todo es muy pequeño. Tengo tres volcanes, dos en actividad y uno extinguido; pero nunca se sabe...
-No, nunca se sabe -dijo el geógrafo.
-Tengo también una flor.
-De las flores no tomamos nota.
-¿Por qué? ¡Son lo más bonito!
-Porque las flores son efímeras.
-¿Qué significa "efímera"?
-Las geografías -dijo el geógrafo- son los libros más preciados e interesantes; nunca pasan de moda. Es muy raro que una montaña cambie de sitio o que un océano quede sin agua. Los geógrafos escribimos sobre cosas eternas.
-Pero los volcanes extinguidos pueden despertarse -interrumpió el principito-. ¿Qué significa "efímera"?
-Que los volcanes estén o no en actividad es igual para nosotros. Lo interesante es la montaña que nunca cambia.
-Pero, ¿qué significa "efímera"? -repitió el principito que en su vida había renunciado a una pregunta una vez formulada.
-Significa que está amenazado de próxima desaparición.
-¿Mi flor está amenazada de desaparecer próximamente?
-Indudablemente.
"Mi flor as efímera -se dijo el principito- y no tiene más que cuatro espinas para defenderse contra el mundo. ¡Y la he dejado allá sola en mi casa!" Por primera vez se arrepintió de haber dejado su planeta, pero bien pronto recobró su valor.

-¿Qué me aconseja usted que visite ahora? -preguntó.
-La Tierra -le contestó el geógrafo-. Tiene muy buena reputación...

Y el principito partió pensando en su flor."

Tomado de El Principito, de Antoine de Saint Exúpery

Los mapas y la realidad

Impulsados por la fe, por sus creencias religiosas, por sus intereses políticos o económicos, por los sucesivos descubrimientos y por la imaginación, los mapas antiguos están lejos de reflejar la geografía del mundo tal cual es, o era, en la realidad. Pero incluso en nuestros días, los mapas responden a intereses que nada tienen que ver con la plasmación de la realidad. Muchos responden a una ideología en particular; otros, por ejemplo, incluyen publicidad... Un mapa es en sí mismo expresión de una manera de pensar o de luchas de poder. "...los paradigmas geopolíticos de gobernación de los territorios [vendrían a representar] una gran utopía del poder. Se intenta interceder para que los territorios se conviertan en hechos más narrables que gobernables, esta idea constituye esa resignificación política del espacio al considerarse la manera en que la cartografía pudo inventarse a los espacios, permitiendo de esa forma, su gobierno y constituyéndose también en su herramienta de poder."

Los mapas antiguos

En Diario del Viajero leemos: "Sacerdotes, sabios, magos, cronistas o científicos llevaron a cabo el trabajo de llevar al papel (la roca, la arcilla, la madera…) la figura del mundo que conocían. Las tablillas de arcilla que dibujan el mapa mesopotámico, podrían constituir el mapa más antiguo del mundo. Se exhibe en el Museo Británico y tiene aproximadamente 2.500 a 2.900 años de vida.

El mapamundi de Ptolomeo es un mapa que se basó en la descripción del mundo recogida en el libro Geographia de Ptolomeo, escrito hacia el año 150. A pesar de que nunca se encontraran auténticos mapas de Ptolomeo, la Geographia contiene miles de referencias a varias partes del mundo antiguo con coordenadas para la mayor parte de él, lo cual permitió que los cartógrafos pudieran reconstruir la visión ptolemaica del mundo cuando sus manuscritos fueron redescubiertos alrededor del año 1300. En la Biblioteca Nacional de Polonia puede verse una de esas obras.

El mapamundi del Beato Liébana representa fielmente la cosmovisión de la Edad Media. La Tierra, plana, tiene a la esfera celeste sobre ella y allí giran el sol y la luna. Fue elaborado basándose en las ideas de Ptolomeo y las Sagradas Escrituras. El original está perdido (fue publicado en el año 779), pero existen copias. Una de ellas, la del Beato Saint -Sever puede verse en la Biblioteca Nacional de Francia, en Paris. (foto).


En 1154, Al-Idrisi confeccionó un gran mapamundi donde el Polo Norte aparece en la parte inferior y el Sur conocido donde nosotros ubicamos hoy el Norte (foto). Este geógrafo árabe nacido en el Reino de Al-Andalus, incorporó los conocimientos que los comerciantes y exploradores árabes habían acumulado sobre África y el Océano Índico a los que ya tenían (heredados de los geógrafos clásicos), creando así uno de los mapas del mundo más exactos realizados hasta entonces. Mucho se ha dicho sobre la posibilidad de que los vikingos llegara a América muchos años antes a que este continente fuera “descubierto oficialmente” en 1492. En Canadá, incluso, podemos visitar los restos de un poblado vikingo de aquella Vindland. El Mapa de Vindland parece haber sido realizado en el siglo XIII y dar base a estas opiniones.


Pueden encontrar una gran cantidad de referencias a atlas, cartas náuticas y mapamundis antiguos en el blog de la Fundación Giménez Lorente de la Universidad Politécnica de Valencia."

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